Arándanos, remedio natural para mantener sano el cerebro

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El arándano es una baya originaria de Norteamérica con multitud de propiedades medicinales. Habíamos visto el papel del arándano para tratar las infecciones urinarias, nos vamos a centrar hoy en su papel como remedio natural para mantener la salud de nuestro cerebro.

El arándano es una baya que crece del pequeño arbusto homónimo de la familia de las Ericáceas del género Vaccinium. Tanto el arándano rojo americano o “cranberry” (Vaccinium macrocarpon Aiton) y arándano azul o mirtilo (Vaccinium myrtillus L.) son frutos con un alto contenido en polifenoles con potencial antioxidante.

El estrés oxidativo (desequilibrio entre radicales libres/antioxidantes) contribuye a la patogenia de enfermedades degenerativas del cerebro. El uso de antioxidantes exógenos constituye una de las estrategias terapéuticas más prometedoras para reducir o neutralizar el daño celular causado por los radicales libres.

Las propiedades del arándano lo han llevado a ser considerado una de las “superfrutas del siglo XXI”. España es el mayor fabricante de arándanos de Europa, si bien su uso no está todavía tan extendido como en algunos paises anglosajones. Por ejemplo, en la página web de Campos de Herminia se pueden encontrar arándanos de producción ecológica en tierras de Asturias.

Arándanos, remedio natural para mantener sano el cerebro

Su alto contenido en fibra, minerales, vitaminas y antioxidantes, especialmente en unos compuestos llamados antocianinas, convierten a los arándanos en un fantástico remedio natural para mantener sano el cerebro.

Los extractos liofilizados de los frutos de Vaccinium macrocarpon Aiton y Vaccinium myrtillus L. poseen significativa actividad antioxidante y neuroprotectora, siendo la especie arándano azul la más activa.

Diversos estudios científicos llevados a cabo en los últimos años ponen de manifiesto las propiedades medicinales de los arándanos para mejorar la función cognitiva y disminuir los trastornos de la memoria, incluso en la vejez. Se ha demostrado el papel protector de los arándanos para:

Reducir el riesgo de padecer Alzheimer: Según aparece en el estupendo Tu seguro de salud, libro escrito por los doctores Beliveau y Gingras, sobre la relación entre la alimentación y la salud, varios estudios epidemiológicos indican que el consumo de alimentos de origen vegetal guarda relación con la disminución de la incidencia de la enfermedade de Alzheimer. Teniendo en cuenta el papel que desempeña el estrés oxidativo y la inflamación en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, es evidente que las numerosas propiedades antioxidantes y antiinflamatorias asociadas a los arándanos participan activamente en la acción preventiva. Añadir arándanos (o granada) a la dieta de ratas genéticamente predispuestas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer provoca una disminución del número de placas amiloides y también una notable mejoría de las funciones cognitivas. Por otra parte, un estudio de 2016 encontró que los arándanos pueden tratar eficazmente a aquellos pacientes que ya muestran signos de deterioro mental.

Reducir la inflamación del cerebro y alargar la vida de las células cerebrales: Un creciente cuerpo de investigación preclínica y clínica ha identificado beneficios neurológicos asociados con el consumo de bayas. Además de sus ahora conocidos efectos antioxidantes, la suplementación dietética con bayas también tiene efectos directos sobre el cerebro. La ingesta de estos frutos puede ayudar a prevenir la neurodegeneración relacionada con la edad y los cambios resultantes en la función cognitiva y motora. En modelos celulares y animales, las bayas median las vías de señalización involucradas en la inflamación y la supervivencia celular además de mejorar la neuroplasticidad, la neurotransmisión y el buffering de calcio, todo lo cual conduce a la atenuación de los déficits de comportamiento relacionados con la edad y la patología. Recientes ensayos clínicos han extendido estos efectos antioxidantes, antiinflamatorios y de preservación de la cognición a los humanos.

Reducir el riesto de demencia: Según indica también el citado Tu seguro de salud, el consumo diario de frutas y verduras está asociado a una disminución del 30% del riesgo de padecer demencia. Por tanto, incluir arándanos en nuestra dieta durante su temporada de maduración es una excelente opción.

Mejorar la memoria y la regeneración neuronal: Investigadores del Servicio de Investigación Agrícola de los Estados Unidos (ARS) encontraron una mayor tasa de nacimiento de células cerebrales en el hipocampo, una región del cerebro responsable de la memoria, en ratas adultas alimentadas con suplementos de arándano equivalentes a una taza al día en humanos durante dos meses, en comparación con ratas no suplementadas. El hipocampo es una de las pocas áreas en el cerebro que continuamente reemplaza las neuronas. Además, estos cambios se asociaron con un mejor rendimiento de la memoria en las ratas con arándanos.

Contribuir a la salud mental: Para muchas personas que sufren de trastorno de estrés postraumático (TEPT), los tratamientos médicos disponibles ofrecen un alivio limitado. En una serie de estudios realizados en ratas, los investigadores descubrieron que comer arándanos podría ayudar a reducir los factores genéticos y bioquímicos detrás de la depresión y las tendencias suicidas asociadas con el trastorno.

Como vemos son muchas las razones para incluir los arándanos en nuestra dieta diaria. Y éstas no son todas, en un artículo posterior nos centraremos la capacidad de los arándanos para disminuir el colesterol LDL y mejorar los marcadores de riesgo cardiovascular en personas propensas a sufrirlo.

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