Bayas de Palmito Enano, remedio natural para la hiperplasia benigna de prostata

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La hiperplasia benigna de prostata es una de las enfermedades más prevalentes en el varón a partir de los 50 años de edad. Aunque existen numerosos tratamientos farmacológicos para tratar los síntomas asociados a la hiperplasia benigna de prostata también existen algunas plantas medicinales de reconocida eficacia. Hoy nos centraremos en una de ellas, el Plamito Enano, un estupendo remedio natural ante ella, como veremos.

La hiperplasia benigna prostática (HBP) consiste en un crecimiento no maligno (no cancerígeno) en el tamaño de la próstata. Este aumento del tamaño de la glándula prostática es producto del estímulo androgénico.

La próstata, al crecer, puede ir comprimiendo progresivamente la uretra y provocar, por tanto, dificultad al orinar. Esto sucede porque esta compresión impide el flujo de la orina desde la vejiga hacia la uretra hasta el exterior. Las posibles consecuencias son retenciones de orina en la vejiga o reflujo de la orina hacia los riñones y una necesidad de orinar frecuentemente. Si la inflamación fuera muy grave, puede bloquearse por completo el sistema urinario.” Artículo completo sobre la hiperplasia benigna de prostata en la wikipedia.

Bayas de Palmito Enano, remedio natural para la hiperplasia benigna de prostata

El Palmito Enano (Serenoa repens), también conocido como Sabal, es una pequeña planta que produce unas bayas de color azul oscuro o negra, natural de Norteamérica. Se utilizan las bayas del Palmito Enano por sus multiples propiedades, entre las que se suelen destacar sus virtudes antiinflamatorias, adaptógenas, diuréticas o afrodisíacas, por indicar tan solo algunas.

Tal y como señalaba Armando Zuluaga Gómez, del Servicio de Urología, Hospital San Cecilio, Granada durante el 4º Congreso de Fitoterapia de la SEFIT que tuvo lugar en Sevilla en octubre del año 2007, las bayas de Palmito Enano son el remedio natural estrella dentro de las diferentes opciones fitoterapeúticas disponibles para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. Estas propiedades se confirman echando un vistazo a los dos manuales de plantas medicinales indicados al final del artículo. Sin embargo, existe un estudio realizado en 2011 que pone en duda los efectos beneficiosos del consumo del Palmito Enano en los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata. Existen, por tanto, estudios contradictorios sobre estas propiedades. La información presentada a continuación está extraída de los manuales indicados:

La bayas de Palmito Enano mejoran el flujo de orina, alivian el dolor, reducen la hinchazón e inhiben la dilatación ulterior de la próstata aumentando la disgragación de la dihidrotestosterona (DHT) sin afectar al antígeno específico de la próstata (PSA) en caso de hipertrofia benigna de próstata.

El fruto del Sabal se utiliza generalmente para obtener un extracto lipídico. Las acciones de este extracto que están relacionadas con las propiedades del Palmito Enano en el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstat son las siguientes:

  • Acción antiandrogénica
  • Acción antiinflamatoria
  • Acción espasmolitica
  • Acción antiproliferativa

El extracto lipoesterólico del fruto del sabal presenta una eficacia equivalente a la finasterida y es mejor tolerado que esta según se ha comprobado clínicamente. Sus efectos secundarios no son importantes, se ha indicado en algún caso problemas gastrointestinales leves, como naúseas o dolor abdominal. Se debe evitar durante la lactancia, aunque para el tratamiento de la hiperplasia benigna de prostata no es necesario observar esta precaución. Evidentemente.

La posología recomendada por la Organización Mundial de la Salud y la Comisión E, salvo diferente prescripción es de 1-2 gramos al día de la droga o 320 mg al día de extracto lipofílico. Los tratamientos deben hacerse a lo largo de dos meses, con periodos de descanso de dos semanas. Se recomienda no tomarlo en ayunas.

Fuentes:

  1. Fitoterapia. Vademecum de prescripción. Editores: Bernat Vanaclocha y Salvador Cañigueral
  2. El tutor de las plantas medicinales. Autora: Anne McIntyre

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