El Estudio de China o el veganismo como remedio natural

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En el año 2012 asistimos a la publicación de un libro sobre alimentación que, poco a poco, está constribuendo a transformar nuestra comprensión de lo que es una alimentación saludable y de su importancia en la prevención y el tratamiento de las principales enfermedades occidentales del presente.

Se trata de El estudio de China. Efectos asombrosos en la dieta la pérdida de peso y la salud a largo plazo, escrito por el doctor T. Colin Campbell y su hijo, el doctor, Thomas M. Campbell II que publicado en la editorial BenBella Books, Inc. supone una llamada científica al entendimiento del veganismo como uno de los más poderosos remedios naturales. Anticipando lo que desarrollaré en el artículo, según las investigaciones que el libro presenta, apoyadas en más de 700 referencias científicas, una dieta adecuada permite prevenir y revertir en gran medida un gran número de enfermedades. En palabras del doctor Campbell:

  • El cambio en la dieta puede conseguir que los pacientes diabéticos abandonen su medicación.
  • Las enfermedades coronarias pueden revertirse mediante meros cambios en la dieta.
  • El cáncer de mama se relaciona con los niveles de hormonas femeninas en la sangre, determinadas por los alimentos ingeridos.
  • Consumir productos lácteos puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata.
  • Los antioxidantes presentes en frutas y hortalizas promueven un mejor rendimiento mental en la vejez.
  • Los cálculos en los riñones se pueden prevenir mediante una dieta sana.
  • La diabetes tipo 1, una de las enfermedades más devastadoras que puede sufrir un niño, está vinculada a los hábitos alimentarios infantiles.

Según estas conclusiones, la dieta es la responsable de la mayor parte de las enfermedades crónicas que se padecen con gran frecuencia en las sociedades occidentales. Y, ¿Qué es una buena dieta? según lo que nos sugiere Campbell “adoptar una dieta vegetariana y de alimentos integrales, y reducir el consumo de alimentos refinados, de sal y de grasas añadidas […] el porcentaje óptimo de productos de origen animal incluidos en la dieta es igual a cero”. Sugiere también complementos de vitamina D, no excediento la ingesta diaria recomendada y para las personas que viven en climas nórdicos en la época de menor presencia sol, y de vitamina B12.

Como podemos comprobar, se trata de una dieta estrictamente vegana, si bien es importante señalar que Campbell no se sitúa en las filas de combate del movimiento vegano puesto que defiende la investigación de laboratorio con animales, por ejemplo. Su defensa del veganismo se circunscribe a la dieta, considerando que la dieta vegana es la más saludable que podemos seguir a largo plazo.

El veganismo me parece que merece una atención más específica, dado el interés de las cuestiones que plantea, así que volveré a él en otras ocasiones. Hoy es momento de centrarse en el Estudio de China.

El doctor Campbell y el Estudio de China

Antes de entrar con detalle en lo que el Estudio de China nos dice, es conveniente presentar someramente al doctor Campbell y las características del proyecto en China, principal apoyo para las tesis del libro.

El doctor Campbell es uno de los mayores expertos oficialmente reconocidos en los Estados Unidos en el campo de la nutrición, habiendo estado presente, en cargos siempre destacados, en los principales grupos de expertos que, desde los años 80 del siglo XX, estaban encargados de sugerir las recomendaciones dietéticas a la población estadounidense.

Campbell estudió veterinaria en la Universidad de Georgia y se doctoró en la Universidad de Cornell en el campo de nutrición animal. Trabajó durante Dos años y medio en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y, posteriormente, en Virginia Tech. Durante los diez años siguientes dirigió un proyecto en Filipinas, financiado por la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional, con el objetivo de mitigar la malnutrición infantil en las clases más pobres. Prosiguió su investigación durante 27 años con financiación del Instituto Nacional de Salud, la Sociedad Americana del Cáncer y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, entre otras. En ese momento, fue el encargado de dirigir uno de los estudios más ambicioso sobre las relaciones entre dieta, estilo de vida y diversas enfermedades, conocido popularmente como el Estudio de China, financiado por la Universidad de Cornell, la Universidad de Oxford y la Academia China de Medicina Preventiva.

Su curriculum, expuesto con detalle en el libro (que es un crónica de su propia vida y de la transformación de su forma de entender la alimentación), impresiona.

El ambicioso Estudio de China se desarrolló en 130 poblaciones, con la participación de 6,500 adultos con sus familias, en 65 condados diferentes, y estudió durante 20 años una amplia gama de enfermedades y de factores relacionados con la dieta y el estilo de vida en la China rural y, más recientemente, en Taiwán.

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El Estudio de China

Parte del interés de El estudio de China. Efectos asombrosos en la dieta la pérdida de peso y la salud a largo plazo se encuentra en que los Campbell presentan una introducción extensa,amena y facilmente comprensible de los fundamentos de los estudios científicos sobre las relaciones entre alimentación y las enfermedades que nos permite situar adecuadamente el valor de las conclusiones que posteriormente ofrecen. No se trata, desde luego, de un libro sobre alimentación al uso y su interés está muy por encima de lo que solemos encontrar.

Este proyecto encontró ¡más de ocho mil correlaciones estadísticamente significativas entre diversos factores de la dieta y la enfermedad! Cuando existen tantas correlaciones como en este caso, los investigadores pueden comenzar a identificar los patrones de relación entre la dieta, el estilo de vida y la enfermedad.

Las evidencias puestas de manifiesto por el Estudio de China así como cientos de investigaciones de otros científicos “demuestran que la misma dieta que puede prevenir el cáncer también puede prevenir las cardiopatías, la obesidad, la diabetes, las cataratas, la degeneración macular, el Alzheimer, la disfunción cognitiva, la esclerosis múltiple, la osteoporosis y otras afecciones”. Esta dieta, como comentaba al comienzo del artículo, es una dieta vegana (vegetariana sin presencia de alimentos de origen animal) y de alimentos integrales (cereales integrales, fruta con piel, legumbres en lugar de pan blanco, pasta o arroz blanco, boyería, cereales de desayuno, etc), con suplementos de vitamina D y B12 cuando sea necesario.

Una de las afirmaciones más provocativas de el Estudio de China se refiere a las proteinas animales:

Los hallazgos de El estudio de China indican que cuanto menor sea la cantidad de alimentos de origen animal que consumimos, mayores serán los beneficios para la salud, aún cuando el porcentaje se reduce del 10 al 0% de las calorías. De modo que no resulta descabellado asumir que el porcentaje óptimo de productos de origen animal incluidos en la dieta es igual a cero, al menos para cualquier persona con predisposición a contraer una enfermedad degenerativa.

No obstante, esto no se ha demostrado de forma categórica.”

El Estudio de China es un libro muy jugoso y dificil de resumir en un solo artículo. Volveré a él en estas semanas para reseñar algunos de los otros asuntos que trata, de importancia mayúscula. Por abrir boca, en el libro se detallan las relaciones entre alimentación y diversas enfermedades concretas: relacionadas con el corazón y sistema cardiovascular, diabetes, cáncer, obesidad, enfermedades autoinmunes, enfermedades óseas, renales, oculare y cerebrales. Finaliza con unas reflexiones muy interesantes sobre las relaciones entre la ciencia y la industría, intentando dar una explicación sobre las causas de la desinformación que sufrimos a través de los medios de comunicación y las sugerencias institucionales en materia de nutrición.

Fuentes:

El estudio de China

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