Grasas omega 3, esperanzador remedio natural en la prevención y tratamiento del cáncer de mama

alimentos ricos en omega 3

El cáncer de mama es uno de los tumores de mayor incidencia en el mundo y el primero en las mujeres, llegando a alcanzar el 30% del total entre ellas. Los tumores más diagnosticados en España son colorrectal, próstata, pulmón, mama, vejiga y estómago.

Hoy nos hacemos eco de las conclusiones presentadas en el dossier de prensa de El libro blanco de los Omega 3 según las cuales las grasas omega 3 se presentan como un esperanzador remedio natural en la prevención y tratamiento del cáncer de mama.

Los ácidos grasos omega 3 son un tipo de grasas poliinsaturadas con multitud de funciones que nuestro organismo no puede producir por sí solo y que, por tanto, debemos incorporar a través de la alimentación. Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 se encuentran principalmente en el pescado azul, algunos vegetales y, cada vez más, en alimentos enriquecidos.

Grasas omega 3, esperanzador remedio natural en la prevención y tratamiento del cáncer de mama

Diversas investigaciones recogidas en el citado dosier indican que se estima que el 80% de los tumores malignos se deben a causas ambientales y hábitos de vida incorrectos y que, por tanto, son potencialmente evitables. Entre los hábitos de vida se destaca el papel clave de la alimentación y, en particular el consumo de los ácidos grasos omega 3.

Los efectos anticancerígenos que se asocian a un consumo adecuado de grasas omega 3 son los siguientes:

  • Reducen el crecimiento de células cancerígenas humanas
  • Contribuyen a recuperar el sistema inmune en distintos tipos de cáncer
  • Contribuyen a reducir el riesgo de metástasis. El consumo de ácidos grasos omega-3 contribuye a dificultar la movilidad de las células cancerígenas, y en consecuencia, reducen el riesgo de invasión y metástasis en las personas enfermas de cáncer. Esto es importante si se tiene en cuenta que la mayoría de las muertes por cáncer se deben a los tumores secundarios que surgen tras producirse la metástasis.
  • Disminuyen la dosis y tiempo de quimioterapia
  • Otros

En el caso concreto del carcinoma de mama los efectos intracelulares anticancerígenos de los ácidos grasos omegra 3 en las células cancerígenas humanas son la no proliferación y el aumento de la apoptosis.

Es importante señalar que los efectos beneficiosos no se deben solo a la ingesta adecuada de grasas omega 3 sino que es importante que el conjunto de la dieta, así como otros hábitos de vida (ejercicio regular, ausencia de tabaco y alcóhol, etc.), sea saludable.

Como veíamos hace unas semanas, tan sólo con seguir una dieta mediterránea con alto contenido en grasas omega 3 se podría reducir hasta un 70% la incidencia de la enfermedad cardiovascular. Aquí encontraréis como estructurar una dieta mediterránea.

Hoy en día se considera que una dieta con alto contenido en grasas omega 3 se consigue comiendo:

  • al menos dos raciones a la semana de pescados azules de pequeño tamaño y agua fría (sardinas, boquerones, caballas, arenques, jurel). No es conveniente freir ni churruscar estos pescados, puesto que los omega 3 son muy sensibles y se alteran. Una buena alternativa es consumir aceite de pescado.
  • de forma regular semillas de lino, chía o, en menor medida, calabaza. Conviene triturar o moler las semillas para aprovechar mejor sus grasas omega 3, aunque se no se deben conservar mucho tiempo (nunca más de tres días) y en un vaso de vidrio pequeño, para que no haya mucho aire y se oxiden. El aceite de lino también es una opción muy interesante, especialmente para personas vegetarianas o veganas.
  • Un par de nueces cada día.

Es mejor obtener las cantidades adecuadas de grasas omega 3 a través de la dieta pero en algunos casos puede ser interesante recurrir a los suplementos, especialmente en hombres con problemas en el funcionamiento del hígado que no coman suficiente pescado.

Cantidades recomendadas diarias de omega 3 y alimentos que lo contienen

Las cantidades de omega-3 necesarias diariamente se establecen a nivel general ya que, en última instancia, dependerán del ciclo de vida de cada persona y de factores fisiológicos o patológicos que pueden llevar a incrementar la cantidad necesaria.

Por ejemplo, se estima que las cantidades de omega-3 se incrementan en los siguientes casos:

  • Mujeres embarazadas. Se recomienda una ingesta adicional de 100-200mg de DHA al día.
  • Niños y lactantes, 6 a 24 meses de edad. Para lactantes en este rango de edad se proponen aportes de entre 70 y 100mg de DHA diario.
  • Las personas con una alta ingesta de grasas saturadas y con un nivel de triglicéridos alto necesitan un alto contenido de omega-3.

Actualmente no se dispone de una clara recomendación en cuanto a la ingesta diaria de omega-3. Se puede tomar como referencia lo indicado en el libro blanco de los omega-3 , donde se proponen las siguientes cantidades de grasas omega-3 recomendadas a diario:

 ingestas diarias recomendadas de omega 3 Parece haber consenso en que las dietas habituales proporcionan cantidades de omega-3 por debajo de las recomendadas asociadas a la multitud de efectos beneficiosos para la salud que se han venido comprobando en los ultimos años.

Los alimentos que más grasas omega 3 contienen son, con diferencia, los pescados azules. De entre ellos, es mejor escoger los de pequeño tamaño que habitan aguas frías: sardinas, caballas, arenques, jurel, boquerones o el salmón salvaje.

También contienen ácido alfa-linolénico (omega-3) numerosos vegetales, como la canola, las semillas de calabaza, el lino o las nueces. Algunos aceites vegetales, como el del lino o chía, son muy ricos en omega 3. Aquí encontraréis los alimentos vegetales más ricos en omega 3.

En resumen, se pueden considerar útiles las siguientes recomendaciones:

  • Comer pescado azul (preferentemente de las especies indicadas antes) dos veces a la semana. Es importante que no se cocine frito o a altas temperaturas, puesto que las grasas omega-3 se deterioran con mucha facilidad.
  • Comer dos nueces al día y un poco de cada tipo de semillas.

Para las personas vegenas o vegetarianas, que no comen pescado, es importante consumir diariamente semillas de lino trituradas o molidas (no sirven en caso de estar remojadas), aceite de lino (bien conservado, bien tapado y en la nevera) o cápsulas de aceite de lino.

Las semillas de lino molidas se deben consumir rápido. Conviene molerlas cada día o cada tres días, como máximo. Se deben guardar en un frasco de vidrio pequeño, para que no haya mucho aire en el interior y se oxiden las grasas.

Sin embargo, existen ciertos matices a todo lo comentado, puesto que no todas las grasas omega 3 son iguales y pueden existir problemas si la síntesis de DHA y EPA (ácidos grasos omega 3 de cadena larga) en el hígado no se produce adecuadamente y, además, la ingesta de esas grasas a través de la dieta (son abundantes sobre todo el pescado azul, no así en los alimentos de origen vegetal) es escasa. Por ello os recomiendo consultar estos dos artículos, donde abordo todo esto con más detalle:

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