Propiedades medicinales de las semillas de chía, remedio natural para numerosas enfermedades

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Hace unas semanas habíamos abordado en detalle la extraordinaria composición nutricional de las semillas de chía y habíamos dejado en el aire el análisis de sus propiedades medicinales. Ha llegado el momento de indagar en este gran remedio natural a nuestra disposición.

Al igual que hicimos en su momento, nos vamos a basar en la estupenda y completa revisión Perspectivas nutricionales y terapéuticas de Chia (Salvia hispanica L.): una revisión, realizada por Rahman Ullah, M. Nadeem, A. Khalique, M. Imran, S. Mehmood, A. Javid, y J. Hussain, pertenecientes a universidades de Pakistan, en 2015.

La chía o chan (Salvia hispanica L.) es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas; es nativa del centro y sur de México, El Salvador, Guatemala y Nicaragua y, junto con el lino (Linum usitatissimum), es una de las especies vegetales con la mayor concentración de ácido graso alfa-linolénico omega-3 conocidas hasta 2006. Se cultiva por ello para aprovechar sus semillas, que se utilizan molidas como alimento.

Como veíamos anteriormente, las semillas de chía son un alimento muy completo. Presenta, por ejemplo, la mayor proporción de ácido α-linolénico, lo que convierte a las semillas de chía en una excelente fuente de grasas omega-3 (alrededor del 65% del contenido de aceite). El ácido graso omega-3 se ha asociado con un gran número de funciones fisiológicas en el cuerpo humano.

La semilla de chía es una fuente de antioxidantes que se cree que tienen efectos protectores cardíacos, hepáticos, antienvejecimiento y anticancerígenos.

También es una gran fuente de fibra dietética que es beneficiosa para el sistema digestivo y controla la diabetes mellitus, entre otras muchas propiedades.

Las semillas de chía presentan una gran concentración de ácidos grasos insaturados beneficiosos, proteínas sin gluten, vitaminas, minerales y compuestos fenólicos.

Los efectos terapéuticos de la chía en el control de la diabetes, dislipidemia, hipertensión, como antiinflamatorio, antioxidante, anticoagulante, laxante, antidepresivo, ansiolítico, analgésico, visor y mejorador de la inmunidad están científicamente establecidos.

Propiedades medicinales de las semillas de chía

Como introducción se puede indicar que los resultados de una investigación científica realizada en el Hospital St. Michael en Toronto, Canadá, revelaron algunos beneficios clave de las semillas de chía:

  • Mejor fuente de ácidos grasos omega-3
  • Mayor contenido de hierro y fibra libre de gluten, más calcio y magnesio que leche
  • 37 g de semilla diariamente estabilizan el nivel de glucosa en sangre en pacientes diabéticos
  • Previenen la infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares al inhibir la agregación de plaquetas
  • Disminuye la presión arterial sistólica hasta 6 mmHg

Otro estudio, realizado por Fernandez y Cia en 2008 también han informado de otras propiedades medicinales de la chía:

  • Reducción del colesterol
  • Inhibición de la coagulación de la sangre
  • Prevención de tensiones y epilepsia
  • Mejora del sistema inmune
  • Comer chía en el embarazo ayuda en el desarrollo de la retina y el cerebro del feto

Vamos a analizar con más detalle estas propiedades.

Efectos cardioprotectores

Buena parte de los efectos cardioprotectores asociados al consumo de semillas de chía se explica a partir de su contenido graso. Las semillas de chía son una excelente fuente de grasas omega-3 (alrededor del 65% del contenido de aceite). El contenido de ácido alfa-linolénico de las semillas de chía depende en gran medida de la etapa de desarrollo, decreciendo en la madurez de la semilla.

Entre las propiedades medicinales asociadas a los ácidos grasos omega-3 se pueden encontrar:

  • desempeñan un papel vital en la formación de compuestos bioquímicos vitales, como las prostaglandinas, los leucotrienos y los tromboxanos, que se encuentran en numerosas funciones fisiológicas.
  • Tienen la capacidad de bloquear las disfunciones del calcio y del canal de sodio, que de lo contrario pueden tener consecuencias en la hipertensión.
  • Mejoran el tono parasimpático, la variabilidad de la frecuencia cardíaca y protegen la arritmia ventricular.

Diversos estudios han analizado los efectos del consumo de las grasas omega-3 en la salud cardiovascular:

  • Un metanálisis realizado para determinar la correlación cuantitativa entre la ingestión de ácido alfa-linoénico y la mortalidad por insuficiencia cardíaca concluyó que el aumento en la ingesta de ácido alfa-linoénico disminuyó el riesgo de insuficiencia cardíaca.
  • Los hallazgos de un estudio realizado sobre ratas Wistar macho revelaron que la alimentación de semillas de chia tuvo un gran efecto declinante sobre los triglicéridos y mejoró el colesterol HDL beneficioso.
  • Otro beneficio de alimentar la semilla de chia fue la reducción de omega-6 en plasma, lo que tuvo consecuencias en una proporción menor de omega-6: omega-3 que tiene un efecto cardioprotector La alimentación con semillas de chía en una población de ratas disminuyó en gran medida la adiposidad visceral, disminuyó los triglicéridos y disminuyó el colesterol LDL.
  • Se investigó el efecto de alimentar semillas de chía (50 g/día) a 12 individuos sanos durante 30 días. La presión arterial diastólica disminuyó de 66.1 a 61.5 mmHg con una disminución significativa en los triglicéridos séricos y no se informó ningún efecto secundario.

Como vemos, el consumo de semillas de chía se asocia con un menor riesgo de insuficiencia cardiaca, con una reducción de la presión sanguínea, con una reducción de los niveles de colesterol y triglicéridos.

Efecto de la chía en el sistema inmune

Las semillas de chía parecen potenciar el sistema inmune, según el citado estudio realizado por Fernandez y Cia en 2008.

Estudiaron al cabo de un mes el efecto de las semillas de chía en el sistema inmune de ratas Wistar machos de 23 días de edad. Las concentraciones de timo y suero IgE se utilizaron como un indicador de inmunidad. Los resultados no evidenciaron diferencias en el peso corporal y la IgE, cuando la chia se administró en forma de semilla o aceite. La concentración de IgE fue considerablemente mayor en ambos grupos en comparación con el control. La inclusión de chia en cualquier forma no indujo ningún síntoma de comportamiento anormal.

Aceite de Chia como curativo de la piel

La revisión que estamos utilizando como referencia para este artículo (y en la que se pueden encontrar las referencias precisas de todos los ensayos científicos que venimos señalando) hace mención a los beneficios de aplicación de una formulación tópica añadida con aceite de chía que mejoró significativamente la hidratación de la piel, el liquen simple crónico y el prurigo nodular en todos los pacientes. Parece que el añadido de ácidos grasos omega-3 (o aceite de chía) mejora los beneficios de algunos productos de uso tópico.

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