Própolis, un gran remedio natural

 propolis

El própolis es un producto que se obtiene de las colmenas de las abejas y que estas recolectan de las resinas y secreciones que cubren las yemas de algunos de los árboles que sobrevuelan. Si bien las plantas de las que las abejas obtienen el própolis son muy numerosas se suele destacar las coníferas, el roble, el castaño, el abedul o el sauce (la mayoría de los árboles, al parecer, son masculinos).

El própolis presenta un aspecto resinoso, de color oscuro, pudiendo ir desde el verde al negro, dependiendo de las plantas de las que lo hayan extraído. Tiene un sabor acre y un olor dulce. Las abejas utilizan el própolis en la colmena, en uno de sus usos principales, para sellar cualquier orificio presente y así evitar las infecciones en el interior de su hogar. Lo usan incluso para embalsamar culquier intruso que se haya colado en la colmena, tal y como los egipciones lo aprendieron de ellas.

Própolis, un gran remedio natural

Actualmente el própolis está de moda como remedio natural pero su uso se remonta a las primeras culturas humanas de las que se tiene noticia. Así, la utilización del própolis viene recogida en el papiro de Ebers y utilizado por los monjes del antiguo Egipto como medicamento y para embalsamar. También lo utilizaba el antiguo pueblo de Israel según recoge la Biblia y, posteriormente, los griegos, quienes le dieron el nombre por el que lo conocemos (pro, delante y polis, ciudad). Mencionan el própolis, avanzado el tiempo, figuras tan destacadas como Galeno o Avicena y ya en siglos recientes se utilizaba en Europa central para el tratamiento de llagas y, en el siglo XX, fue utilizado en la guerra de los Boers para desinfectar las heridas y como cicatrizante.

Propiedades del própolis

El própolis es un producto muy complejo y su composición es muy variable, dependiendo de las especies vegetales de procedencia o del clima.. Sin embargo, por lo general, los flavonoides y los ácidos fenoles son considerados hoy los principales componentes activos del própolis, llegando a constituir más del 50% de su total.

El própois posee propiedades muy variadas según han podido corroborar los numerosos estudios científicos que sobre él se vienen desarrollando los últimos años. El própolis tiene propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, antitumorales, antivirales, antiparasitarias, inmunomodularas, anestésicas, antioxidantes, anticitotóxicas y anti-VIH.

Usos del própolis

Los estudios científicos recientes parecen ratificar el empleo tradicional del própolis como antiséptico. Actualmente se recomienda con rigor como complemento dietético para personas afectadas por procesos infecciosos del sistema respiratorio y las vías urinarias. Así mismo, se puede recomendar el própolis, en diversos preparados, en el tratamiento tópico de las afecciones de garganta al igual que en el tratamiento de eczemas, quemaduras o forúnculos. Sus múltiples propiedades sugieren que en el futuro se establecerá el uso del própolis para el tratamiento o prevención de diversos procesos patológicos.

En términos generales se considera el própolis como inócuo aunque en escasas ocasiones puede ocasionar sequedad en la boca, mareos, somnolencia o molestias en el epigastrio. No se han descrito interacciones y, en principio, solo deben tener precaución en su uso las personas alérgicas a él o a otros productos apícolas.

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