Remedios naturales para la fiebre

remedios naturales para la fiebre

La fiebre es un síndrome (conjunto de síntomas y signos) cuyo signo principal es la hipertermia (aumento de la temperatura por encima de los límites normales, es decir, por encima de los 37’5 grados). Pero no es imprescindible, pues puede haber fiebre sin hipertermia. Vemos hoy unos alimentos como remedios naturales para la fiebre.

Decimos que la hipertermia es el signo principal, el más frecuente, el más fácil de medir, y el primero que se manifiesta. La fiebre es la respuesta del organismo a agentes de naturaleza infecciosa (que es lo más frecuente) o a causas no infecciosas (toxinas de resorción, lesiones en ciertos territorios nerviosos, etc). Hablamos así de fiebre séptica en el primer caso y aséptica en el segundo.

La temperatura normal del cuerpo humano oscila entre 35 y 37 °C. Las fiebres por encima de los 40,5 °C pueden amenazar proteínas de vital importancia, por lo que a partir de 39 se considera que comienza a ser peligrosa.

La fiebre está relacionada habitualmente con la estimulación del sistema inmunitario del organismo. En este sentido, puede ser útil para que el sistema inmunitario tome ventaja sobre los agentes infecciosos, haciendo al cuerpo humano menos receptivo para la replicación de virus y bacterias, sensibles a la temperatura, por eso, aunque conviene controlarla, no conviene eliminarla por completo.

Artículo sobre la fiebre en la wikipedia.

Remedio naturales para la fiebre

Según las enseñanzas del Tao, la fiebre es el resultado de la eliminación de toxinas acumuladas en el organismo como resultado de trastornos como resfriados, gripes y otras enfermedades infecciosas. Por tanto, la fiebre es una respuesta del organismo, un indicador de que nuestro cuerpo está defendiéndose contra agente patógenos.

El mejor remedio natural contra la gripe consiste en evitar los alimentos sólidos y beber solamente caldo de pollo o zumos de limón, naranja, lima o pomelo recién exprimido y diluido en agua destilada a partes iguales, sin azúcar ni hielo, para evitar la deshidratación y aportar vitaminas y minerales esenciales para la activida de nuestras defensas. Se dice que El que alimenta una fiebre tendrá luego que ayunar un resfriado.

Algunas infusiones de gran ayuda para controlar la fiebre son las siguientes:

  • Infusión de salvia: Calentamos agua hasta el hervor, apagamos, añadimos una cucharada de salvia y dejamos reposar 15 minutos. Colamos el líquido y lo bebemos lentamente a sorbos. Se puede tomar 2 o 3 infusiones de salvia al día, que nos ayudan a bajar la fiebre a disminuir la sudoración.
  • Infusión de menta, saúco y tomillo: realizada de forma análoga a la anterior, ayuda a disminuir las fiebres altas.
  • Infusión de borraja, cebolla, ajo y apio: tomar un vaso cada dos horas con el zumo de medio limón.

En cualquier caso y dada su peligrosidad, si la fiebre sube de 39 grados es conveniente acudir a la consulta médida y, si sube por encima de 40 grados, acudir a los servicios de urgencias.

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